Venezuela: No es solo petróleo, EEUU también se lleva el oro, y los minerales

El 4 de marzo el Secretario del Interior de EEUU Doug Burgum, visitó Venezuela. ¿El motivo de la visita? Burgum, además de Secretario del Interior dirige el flamante National Energy Dominance Council, que tiene una dificultad de traducción al español puesto que la palabra Dominance puede significar «Dominio» y «Dominación». Bien, digamos el Consejo Nacional de Dominio Energético, un consejo creado por Trump con el objetivo de asegurar «que Estados Unidos sea el país dominante en materia energética». 

Ni más ni menos. Y el objetivo de la visita era justamente asegurar el dominio por parte de EEUU de los recursos minerales de Venezuela, particularmente el oro y los minerales críticos, que son una pieza clave en el enfrentamiento global entre EEUU y China. En la publicación de la embajada de EEUU en Venezuela lo decía clarito: «el Secretario se reunirá con las autoridades interinas, establecerá contactos con empresas estadounidenses y venezolanas, y trabajará por un sector minero legítimo y cadenas de suministro de minerales críticos seguras.»

El Secretario fue recibido con alfombra roja en el palacio de Miraflores y con sonrisas cordiales por parte de la Presidenta Encargada Delcy Rodríguez. 

Ese mismo día, el presidente Trump había hecho una publicación elogiosa en redes sociales: «Delcy Rodríguez, presidenta de Venezuela, está haciendo un excelente trabajo y colaborando muy bien con los representantes estadounidenses. El petróleo está empezando a fluir, y el profesionalismo y la dedicación entre ambos países es algo muy grato de ver.» 

Delcy, muy ufanosa, se apresuró a agradecer el mensaje, tanto en redes como públicamente: «Agradezco al Presidente Donald Trump la amable disposición de su gobierno para trabajar conjuntamente en una agenda que fortalezca la cooperación binacional en beneficio de los pueblos de Estados Unidos y Venezuela.» 

Oigan bien «la AMABLE disposición de su gobierno para TRABAJAR CONJUNTAMENTE» … cualquiera diría que EEUU atacó militarmente a Venezuela el 3 de enero y tiene secuestrado al presidente en un centro penitenciario en Brooklyn. 

En estos días, activistas destacados de la solidaridad con Venezuela a nivel internacional y chavistas que apoyan al gobierno en Venezuela se encuentran en una situación cada vez más incómoda. Es difícil justificar o siquiera entender las acciones del gobierno de Caracas. 

Hace apenas unos días el canciller Yvan Gil publicaba un comunicado vergonzoso sobre la guerra contra Irán en el que no se mencionaba ni a EEUU ni a Israel, los agresores, pero sí las «las indebidas y condenables represalias militares en contra de objetivos ubicados en distintos países de la región por parte de Irán.» (!!) Ver para creer. Qué distancia del comunicado que sacó Venezuela durante la guerra de los 12 días en junio de 2025. 

El comunicado provocó un enorme revuelo en redes sociales, y fue correctamente rechazado por muchos que todavía apoyan al gobierno de Delcy y tratan de justificar sus acciones. 

A las pocas horas Yvan Gil había borrado el comunicado que también desapareció de todas las cuentas oficiales y de medios del estado, aunque todavía permanece en las de algunas embajadas venezolanas despistadas. 

Lo que no sabemos es si el comunicado se borró por las críticas que había levantado, o bien porque a EEUU no le gustó la tibia crítica que hacía a sus acciones aún sin mencionarlos por nombre. 

Posteriormente, Delcy Rodríguez publicó una nota de solidaridad … ¡con Qatar! En resúmen, la situación después de la eliminación del comunicado del canciller es una en la que Venezuela no se ha pronunciado ante el ataque de EEUU-Israel contra Irán, incluyendo el asesinato de la máxima autoridad del país, el Ayatollah Khamenei. 

El 3 de marzo, PDVSA publicó otro comunicado vergonzoso en el que anunciaba nuevos contratos petroleros con EEUU «para garantizar el suministro» en el marco de la guerra contra Irán. el comunicado reafirmaba que «Venezuela reitera su compromiso con la estabilidad del mercado energético internacional y se afirma como proveedor confiable, contribuyente de al equilibrio necesario para garantizar la seguridad energética global». En otras palabras, Venezuela está ayudando a EEUU a sortear las repercusiones del ataque imperialista a Irán. 

Pero volvamos a nuestro amigo Burgum. El Secretario del Interior es un hombre de negocios rudo, de Dakota del Norte, sin mucha experiencia política previa, y es amigo de hablar claro, dejando de lado las florituras diplomáticas. 

En una rueda de prensa conjunta con Delcy Rodríguez declaró sin tapujos que «estamos aquí por la valentia del presidente Trump», es decir, «estamos aquí gracias a que Trump atacó Venezuela y secuestró al presidente Maduro». Delcy sonreía y ajustaba su micrófono. 

Pero realmente no debemos quedarnos en el aspecto formal (en la narrativa, como dirían los posmodernos), sino ir al fondo de la cuestión. 

El Secretario Burgum venía acompañado de representantes de más de una docena de grandes multinacionales mineras de EEUU y venía a llevarse el botín de la intervención militar del 3 de enero. 

Así el día 6 de marzo, la oficina de sanciones de EEUU – OFAC – emitió una licencia que levanta las sanciones impuestas al oro venezolano. Sí, las levanta, pero con condiciones draconianas y de subyugación semi-colonial. 

Veamos. La licencia general número 51 levanta las sanciones a la estatal venezolana Minerven y empresas participadas por la misma siempre y cuando se cumplan los siguientes requisitos:

  • que los contratos de venta y exportación se establezcan bajo jurisdicción de EEUU
  • el dinero obtenido por la venta se deposita en cuentas bancarias controladas por el Tesoro de los EEUU (igual que pasa con la venta de petróleo) que obviamente controlará su desembolso
  • quedan excluidos de la licencia Cuba, Irán, Rusia, China y Corea del Norte (ni siquiera a empresas que sean asociaciones con empresas de estos países).
  • el refinamiento de oro en Venezuela (solo se permite su exportación para ser refinado en EEUU)
  • cualquier contrato para la exportación, reventa, suministro, etc de oro bajo esta licencia, el gobierno de Venezuela debe presentar un informe detallado al gobierno de EEUU

En resúmen, Venezuela puede vender su oro legalmente, pero bajo el control de los EEUU que decide a quién se lo puede vender, en qué condiciones, y cómo va usar el dinero obtenido por la venta.

Aunque realmente lo que diga Venezuela importa poco en este contexto, Delcy Rodríguez se apresuró a anunciar una reforma expedita de la ley de minería «para favorecer la inversión extranjera».

Estos son los mismos términos en los que EEUU permite la venta de petróleo venezolano. 

Algunos intentan buscar justificación a esta situación con todo tipo de argumentos alambicados. Se trata de una jugada maestra en la que Delcy utiliza el poder que le da tener algo que el imperialismo necesita, dicen. Tiene una pistola en la sien, argumentan otros. Es una victoria porque se ha evitado una guerra como la de Irán, nos explican. 

Si uno levanta la voz para protestar, nos responden: «desde Europa no tienes derecho a comentar, si quieres luchar, agarra el fusil y vente para Venezuela». Los que usan este último «argumento» quizás no se dan cuenta de que nos están dando la razón. En Venezuela no se está combatiendo al imperialismo. 

Es obvio, y cualquiera lo puede ver, que el imperialismo tiene la sartén por el mango (y el mango también, como se suele decir). Trump ha conseguido someter a Venezuela mediante el bloqueo militar y la agresión directa del 3 de enero. Ahora controla, a través del gobierno de Delcy, el flujo de petróleo y de minerales (de momento el oro, los otros seguirán sin duda). 

Es importante reconocer este hecho. La verdad es revolucionaria. Si tratamos de negar la realidad nos engañamos solo a nosotros mismos. El imperialismo está clarito. De hecho Trump cree poder exportar el modelo a otras latitudes y ha anunciado que está buscando «una Delcy iraní». 

En esta situación importa poco si Delcy Rodríguez sigue estas políticas por convicción y si se ofreció a jugar ese papel ya antes del 3 de enero – o si lo hace con una pistola en la sien y como resultado de una amenaza directa el mismo 3 de enero. La realidad es terca: el gobierno de Delcy aplica la política que conviene a Trump y el imperialismo estadounidense, de ahí las alabanzas de Trump. 

Pero yo diría que hay más. Por ejemplo, en una entrevista con el periodista venezolano Luís Olavarrieta, Jorge Rodríguez se declaró dispuesto a la devolución de activos a empresas que fueron nacionalizadas bajo el mandato de Chávez. «Yo creo que ya el gobierno está trabajando en eso». Y en ese contexto mencionó específicamente a Agroisleña, la mayor empresa suministradora de insumos para el campo, que fue nacionalizada en 2010, una conquista clave de la revolución bolivariana. Ahora Rodríguez opina que esa nacionalización fue un error: «Yo opino que el caso de Agroisleña fue un error».

Las políticas pro-patronales (se viene la contrarreforma de la ley del trabajo de Chávez), anti-revolucionarias y entreguistas al imperialismo no son de ahora, sino que ya venían de antes. Pero ahora se ha dado un salto de calidad, con la subyugación directa a EEUU. 

Y la guinda del pastel fue el 5 de marzo, aniversario luctuoso de Hugo Chavez, cuando se restablecieron relaciones diplomáticas y consulares entre EEUU y Venezuela. El comunicado de EEUU dice claramente que este paso es parte del «proceso gradual que crea las condiciones para una transición pacífica hacia un gobierno elegido democráticamente». 

Por la parte venezolana el gobierno de Delcy Rodríguez «reafirma su disposición de avanzar en una nueva etapa de diálogo constructivo, basada en el respeto mutuo, la igualdad soberana de los Estados y la cooperación entre nuestros pueblos». Uno no sale de su asombro. EEUU invadió Venezuela y se llevó al presidente como preso de guerra, pero parece que eso abrió una «etapa de diálogo constructivo, basada en el respeto mútuo y la igualdad soberana». Vergonzoso. 

El comunicado además termina con una cita de Simón Bolivar, que según Caracas «expresó su deseo de establecer con el Gobierno de los Estados Unidos de la América del Norte «relaciones de amistad y buena inteligencia».» El pequeño detalle es que Bolívar nunca dijo tal cosa, ni en Angostura ni en otra parte. La cita resultó ser de … ¡Santander!

El empresario de Dakota del Norte confirmó un primer envío de oro a EEUU el viernes 6 de marzo, por valor de 100 millones de dólares. Hablando a la cadena Fox se reía con el chiste de que había ganado oro en las Olimpiadas. 

El saqueo imperialista de los recursos naturales de Venezuela avanza a marchas forzadas, con la participación complaciente del gobierno de Delcy Rodríguez. Por si acaso, Maduro y Cilia siguen como prisioneros de guerra. 

Y para que no haya dudas el jefe del comando sur de EEUU, la fuerza agresora del 3 de enero, público un comunicado, ilustrado con una foto del general Donovan y la Embajadora de EEUU en Venezuela en el aeropuerto de Maiquetia. 

El comunicado dice: “»El Comando Sur de los Estados Unidos se une a la embajadora Laura Dogu y a los socios del Gobierno de los Estados Unidos para apoyar una Venezuela libre, segura y próspera. Una Venezuela alineada con los Estados Unidos.”

Compra América Socialista aquí



America Socialista
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.